Es sabido que los polinizadores son esenciales para la supervivencia de muchas plantas y cultivos. Sin embargo, en los últimos años se ha registrado una disminución en la población de abejas, mariposas y otros insectos encargados de la polinización. Aunque se han identificado diversas causas para esta disminución, el secuestro de polinizadores por parte de las avispas es una de ellas. En este artículo detallaremos cómo evitar que esto suceda, para proteger la asistencia de los polinizadores.
Las avispas, como otros insectos, necesitan alimentarse. Aunque muchas especies son depredadoras de otros insectos, algunas avispas se alimentan de néctar. Sin embargo, a diferencia de las abejas, las avispas no tienen estructuras especializadas para la recolección de polen, por lo que no tienen la capacidad de polinizar. En su lugar, secuestran a los polinizadores para abastecerse de néctar.
En estos casos, una hembra de avispa espera a que llegue un polinizador a una flor y, justo cuando éste se acerca a la flor para recolectar néctar, lo ataca y lo paraliza con su aguijón. La avispa luego le extrae el néctar y abandona al polinizador, que muchas veces muere como consecuencia del ataque.
Prácticamente cualquier insecto que recolecte néctar de las flores puede ser víctima del secuestro de las avispas, en especial aquellos con cuerpos más grandes como colibríes, abejorros y mariposas. Incluso algunas especies de abejas pueden ser secuestradas, aun cuando ellas mismas son capaces de polinizar. De hecho, algunas especies de avispas buscan específicamente a abejas solitarias para secuestrarlas, en vez de a las abejas sociales.
Como mencionamos antes, los polinizadores son cruciales para la reproducción de muchas plantas. Sin ellos, las flores no se fecundan y no producen semillas ni frutos. Además, el secuestro de polinizadores puede dañar gravemente las poblaciones de estos insectos, afectando así todo el ecosistema. El problema no es sólo para las abejas sino para todas las otras especies de polinizadores, incluyendo mariposas, escarabajos, avispas y hasta pájaros. La muerte masiva de especies polinizadoras podría producir un gran impacto en la producción de alimentos y, por consecuencia, en la economía de muchos países.
Algunas plantas son más atractivas para las avispas que otras. Por lo tanto, si plantamos un tipo de flor que no les guste tanto, podemos disuadir a las avispas de secuestrar a los polinizadores. Por ejemplo, las avispas prefieren las flores de color amarillo y blanco, así como las flores en forma de cometa. Por otro lado, las flores rojas, azules y aquellas con estructuras tubulares (por ejemplo, las llamadas “flores de la abeja”) atraen principalmente a abejas y otros polinizadores.
Las trampas para avispas son dispositivos que atraen a las avispas con un cebo dulce y luego las capturan para su eliminación. Estas trampas son útiles para evitar que las avispas secuestren a los polinizadores, ya que disminuyen la cantidad de avispas en el área.
Las avispas suelen aprovecharse de los nidos de abejas y otros polinizadores solitarios. Si colocamos mallas o protecciones sobre las entradas de los nidos, podemos evitar que las avispas entren y secuestren a los polinizadores. Este método es especialmente útil para proteger a las abejas solitarias, que no tienen una colonia para defenderse de los ataques de las avispas.
Como mencionamos antes, las avispas secuestran polinizadores que están visitando flores para recolectar néctar. Si las abejas tienen suficiente néctar disponible, es menos probable que caigan víctimas del secuestro de las avispas. Por lo tanto, podemos asegurarnos de plantar suficientes flores para abejas en nuestro jardín, o incluso proveer alimentación adicional (por ejemplo, con jarabes de azúcar) cuando las flores naturales son escasas.
Si bien las avispas cumplen cierta función en el ecosistema, una población demasiado grande puede ser perjudicial para los polinizadores y otros insectos. Por lo tanto, si detectamos una gran cantidad de avispas en nuestro jardín o huerta, podemos optar por controlar su población con métodos ecológicos, como trampas o cebos específicos.
El secuestro de polinizadores por parte de las avispas puede ser un problema preocupante para la supervivencia de nuestras plantas y cultivos. Sin embargo, existen diversas medidas que podemos tomar para prevenir esta situación, protegiendo así la labor de los polinizadores en nuestro ecosistema. Siguiendo estos consejos, podemos contribuir a fortalecer la biodiversidad y fomentar la reproducción natural de nuestras plantas.